Este post pertenece a la serie “Desmontando el mito Scout

Este es el post #100 :D . Creo que hablo en nombre de los que escribimos aquí si digo que me alegro de que hayamos llegado ya a esta cifra. Y lo que nos queda. Somos un blog pequeñito, humilde, pero últimamente estamos haciendo las cosas bien. Por lo pronto hemos cuatriplicado nuestras visitas diarias, lo cual es ya un paso. Seguiremos avanzando :-)

El post de hoy trata sobre una realidad que me rodea desde hace mucho tiempo. Mucha gente que me conoce se sigue sorprendiendo de que yo sea Scout. Hay mucha leyenda sobre el movimiento Scout en España, pero la realidad es bien distinta. Por resumir la entradilla, no es como aquél viejo chiste sobre los Scouts, que decía ‘Los Scouts son un montón de niños vestidos de idiotas que siguen a un montón de idiotas vestidos de niños”.

El lobato corrupto

El lobato corrupto

Voy a intentar, relatando mi experiencia personal, acercar este movimiento a nuestros lectores. Va a ser una serie de posts, divididos según las diferentes etapas Scout.

Antes de meternos en harina, voy a explicar un poco qué es y cómo funciona el mundo Scout. Todo él gira en torno a la doctrina del Escultismo, ideada por Sir Robert Baden Powell, y que dió a conocer en su libro “Escultismo para muchachos”. Para no enrrollarme en una explicación fanegosa, cito de la Wikipedia una frase que podría resumirlo bastante bien:

El Escultismo es una filosofía de vida en la que se enseña el respeto por la naturaleza, la tolerancia, la igualdad, el compañerismo, la actividad física y la capacidad de superar adversidades e incomodidades.

Creo que no hay otra explicación más condensada como la que acabo de citar. Dependiendo del país, los grupos funcionan de una forma u otra, pero ese es el principio básico por el que se rigen todos. Luego está el tema de la “confesionalidad”. Hay grupos o federaciones de grupos son aconfesionales, católicos, budistas, judíos, musulmanes, etc…

La flor de lis, emblema Scout mundial

La flor de lis, emblema Scout mundial

La idea de utilizar una flor de lis fue tomada de los mapas antiguos, donde la flor de lis señalaba el norte, para que el Scout no pierda nunca el sentido de su vida. No quiero adentrarme mucho más en la filosofía Scout, pero sí me gustaría citar la llamada “Ley Scout”, una serie de normas que son comunes también a todos los Scouts del mundo:

  1. El Scout cifra su honor en ser digno de confianza.
  2. El Scout es leal.
  3. El Scout es útil y servicial.
  4. El Scout es amigo de todos y hermano de los demás scouts.
  5. El Scout es cortes y respetuoso.
  6. El Scout cuida y protege la naturaleza y es consciente de lo que representa.
  7. El Scout es responsable y no deja nada a medias.
  8. El Scout mantiene el ánimo ante peligros y dificultades.
  9. El Scout es trabajador, austero y respeta el bien ajeno.
  10. El Scout es limpio y sano, puro en sus pensamientos, palabras y acciones.

Otro punto a tener en cuenta es cómo está jerarquizado un grupo Scout. Está dividido en diferentes secciones o “ramas”, donde su pertenencia viene condicionada por la edad, a saber:

  • Castores (De 2 a 7 años)
  • Manada (De 7 a 12 años)
    • Sus componentes se llaman “lobatos”. Esta a su vez se divide en Seisenas, grupos de 6 scouts, dentro de las cuales hay uno que podría ser llamado el jefe o “seisenero”. Este grupo tiene una filosofía extraída de “El libro de la selva”, el libro de R. Kipling.
  • Scout o Tropa (De 12 a 16 años)
    • Sus componentes se llaman scouts o troperos. Dividida en Patrullas. Grupo de Scouts liderados por un Guía.
  • Escultas (De 16 a 18 años)
    • Su lema es “Unidad”, por lo que no hay división alguna dentro de esta rama.
  • Clan o Rover (De 18 en adelante)
    • Tampoco hay división en esta rama.
  • Scouters
    • Son los monitores del grupo. Se encargan de los castores, lobatos, troperos y, en menor medida, de los escultas.

Dicho esto, voy a hablar del caso particular de España. En nuestro país hay 2 grandes federaciones de grupos, la llamada Asociación de Scouts de España (ASDE), y el Movimiento Scout Católico (MSC). La primera es aconfesional, y la segunda, católica.  Dentro de ASDE (es a la que pertenezco), hay también otras federaciones más pequeñas, que suelen ser a nivel regional. Bueno, ya sabes cómo funciona un poco mejor este mundo Scout, así que voy a pasar a relatar mi experiencia.

Aún me acuerdo aquella tarde de sábado, cuando mi tía me llevó a los locales del grupo de mi ciudad (Hellin). Algunos amigos míos de clase llevaban apuntados unas semanas antes de que yo fuera. Mis primos habían pertenecido a este grupo también. Yo contaba entonces con 10 o 11 años, no lo recuerdo con exactidud.  Recuerdo también que me asignaron entrar a la Seisena Amarilla, aunque no duré mucho, ya que unos meses más tardes mi amigo Fernando y yo pasaríamos a la Seisena Gris, que había estado congelada hasta entonces (Decimos “congelada” cuando nos referimos a la patrulla o seisena que se ve obligada a desaparecer por un tiempo indeterminado al no contar con ningún miembro. Suelen “descongelarse” cuando a lo mejor en una que existe hay muchos o cuando pasa gente nueva y hay que balancear un poco.). Estabamos con unos chavales en esa seisena, con los que recuerdo pasé mi primer campamento, que fue en Villaverde de Guadalimar, hace ya 10 años. Eran Javi y Mario, que en ese campamento pasaron a Tropa por la edad y nos quedamos Fernando y yo solos. En ese mismo campamento, ambos conseguimos nuestras “Promesas de Lobato” (un compromiso para con la rama, lo explicaré más adelante, cuando hable de la Promesa Scout), y pudimos ser nombrados seisenero (él) y subseisenero (yo). Lo bueno que tienen estas divisiones, ya sea por seisenas en Manada o patrullas en Tropa, es la sana rivalidad que se fomenta. Rivalidad por hacerlo lo mejor posible. En los campamentos, nuestro grupo organiza una especia de competición entre seisenas o patrullas, donde se puntuan diversos factores. Al final del campamento, la que más punto sume, es condecorada con una cinta a “mejor seisena del campamento”. Tambien hay otra cinta parecida, pero que premia a la mejor del año. Al año siguiente (nuestro último año en la manada) conseguimos las dos.

Por hoy yo creo que ya es suficiente, el siguiente post irá sobre la rama Scout, donde seguramente me extienda un poco más, pues es en la que más tiempo estuve y de la que más gratos recuerdos guardo.

Un poco de humor para terminar: