Saludos, amigos de la chorrada y demás gentes de bien. En el día a día del que escribe esta líneas, muchas preguntas asaltan su preclara mente: ¿Cómo se pueden evitar los pedos mochileros? ¿Quién es el responsable de que Uwe Boll siga dirigiendo? ¿Hay algún tipo de conspiración en Eurovisión?

Siempre intento buscar respuesta a mis dudas, y cuando la hallo, me gusta compartirla con los demás. Por supuesto, este es el caso de la pregunta que da título a esta entrada.

Oscuro objeto de misterio

La clave reside, como era de esperar, en el momento de la inyección. El tubo de la pasta de diente no es más que eso, un simple tubo al que una vez finalizado le pliegan y sellan la parte final y le añaden un cabezal en el otro extremo. Estos tubos los puedes ver si te asomas en cualquier farmacia en la que hagan cremas y demás potingues.

Inyector insertando la pasta en un tubo transparente, para hacerlo más gráfico.

La mezcla puede ir ya hecha hasta la cabeza del inyector, o puede ser el inyector el que usando varios cabezales, inyecte simultáneamente los diversos colores. Cabe destacar que en la mayoría de pastas de dientes, tanto la parte blanca como las de colores suelen ser el mismo componente. La única diferencia es un colorante inocuo que se le añade, supongo que para crear un efecto final más visual.

Fuente

Gran parte de la duda la he resuelto viendo este fragmento de documental de National Geographic (En inglés), que recomiendo que veáis para ampliar un poco más la información. El resto de la información ha venido de un familiar relacionado con la industria farmacéutica :) .

Información adicional

Me informan de que este tema ya se había tratado en Curioso Pero Inútil (genial blog, por cierto). Le he estado echando un vistazo, y parece que el sistema que analizan es distinto al mostrado en este post. ¡Maravillas del mundo industrial! :)