TR3S – Epilogo. Marina.
Por lo que he leído hoy en los periódicos el accidente de ayer en el metro sólo quedó en un susto. Cuánto me alegro.
Son las ocho de la mañana y me dirijo de nuevo a Chamartín, pero esta vez con una intención bien distinta: ayer, tras el accidente de metro, tuve una corazonada y compré un cupón en el quiosco de la estación. Y me ha tocado.
Puede que la suerte esté de nuevo de mi lado…
FIN
| Imprimir artículo | Este artículo fue publicado por Pol el 5 agosto, 2008 a las 0:53, y está archivado en General. Sigue las respuestas a esta entrada a través de RSS 2.0. Puedes dejar un comentario o enviar un trackback desde tu propio sitio. |








hace 3 años
Pues vaya una interesada, claro… ahora como le toca el gordo no se mata. Que poca voluntád y que poco amor propio.
Ahora la tenian que coser a navajazos en el metro y matarla, solo por joder.
hace 3 años
Le dices interesada porque busca suicidarse y después no? Y hombre, no sé, pero suicidarse creo que es demostrar menos amor propio que no hacerlo xDD.
hace 3 años
Nunca has oido lo de “nunca dejes las cosas a medio” ? si te propones hacer algo… pues terminalo. De ahí el poco amor propio. Y lo de interesada es por que decide no matarse gracias a las perras que le han tocao, pasandose por el forro lo de “el dinero no da la felicidád” es una materialista…